
En LOA o en LLD, la tarjeta de circulación del vehículo alquilado no está establecida a nombre del conductor. Esta particularidad administrativa genera preguntas recurrentes sobre las responsabilidades de cada uno, los trámites a realizar y las consecuencias en caso de transferencia de contrato. Varias casillas del certificado de matriculación entran en juego, y su correcta lectura condiciona tanto el seguro como la fiscalidad del vehículo.
Casillas C.1 y C.3 del certificado de matriculación en leasing: quién figura dónde
La tarjeta de circulación de un vehículo en leasing distingue dos roles. La casilla C.1 menciona al propietario legal, es decir, la sociedad de financiación o el arrendador. La casilla C.4.1 repite esta misma entidad como titular del certificado.
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El arrendatario, por su parte, aparece en la casilla C.3 como usuario del vehículo. Es este nombre el que determina la dirección de referencia para el cálculo del impuesto regional y para el envío de las multas.
| Casilla | Contenido en LOA/LLD | Rol |
|---|---|---|
| C.1 | Sociedad de financiación | Propietario legal |
| C.3 | Nombre del arrendatario (particular o empresa) | Usuario habitual |
| C.4.1 | Sociedad de financiación | Titular del certificado |
Desde la extensión del Plan Prefecturas Nueva Generación (PPNG) en 2025, la tarjeta de circulación en leasing profesional (LLD) puede incluir el nombre de la empresa usuaria en la casilla C.3 sin mandato adicional, según la circular ANTS n°2025-12 del 10 de marzo de 2025. Esta simplificación reduce los idas y venidas entre arrendador y arrendatario profesional.
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Para entender precisamente a qué nombre debe estar establecida la tarjeta de circulación en leasing según su situación, la distinción entre estas casillas sigue siendo el punto de partida.

Trámites tarjeta de circulación leasing: inicio de contrato, cambio de dirección y compra
Las formalidades varían según el momento del contrato. El arrendatario no siempre es quien inicia la solicitud, lo que crea confusión.
Puesta en circulación del vehículo
Al inicio del leasing, es la sociedad de financiación (o el concesionario autorizado) quien realiza la solicitud del certificado de matriculación en el sitio de la ANTS. El arrendatario no tiene nada que hacer en esta etapa, salvo proporcionar sus documentos de identidad y un justificante de domicilio.
Cambio de dirección del arrendatario
Un cambio de domicilio obliga a actualizar la casilla C.3. Esta modificación se realiza en línea en el sitio de la ANTS, de forma gratuita. El arrendatario puede hacerlo él mismo, pero algunos arrendadores prefieren centralizar el trámite. El plazo legal es de un mes después del cambio de dirección.
Compra del vehículo al final de la LOA
Cuando el arrendatario ejerce la opción de compra, se convierte en propietario. La tarjeta de circulación debe entonces cambiarse completamente a su nombre (casillas C.1 y C.3). Los documentos necesarios son:
- El certificado de cesión firmado por la sociedad de financiación
- El antiguo certificado de matriculación (la tarjeta de circulación no debe necesariamente estar tachada por el arrendador según el procedimiento clásico de cesión entre profesionales)
- Un justificante de domicilio de menos de seis meses y una pieza de identidad
- El formulario Cerfa 13750 completado
Los informes de campo reportados por la FNAA indican que los plazos de tratamiento de la ANTS a través de mandatarios habilitados han bajado a menos de diez días de media desde mediados de 2025, frente a aproximadamente cuatro semanas antes. Pasar por un profesional acreditado puede, por lo tanto, acelerar la transición.
Reanudación de leasing y tarjeta de circulación no actualizada: la trampa fiscal en empresa individual
La reanudación de un contrato de leasing por un tercero (a menudo llamada transferencia de leasing) es un caso menos documentado. Cuando un particular o una empresa recupera un contrato LOA en curso, la casilla C.3 de la tarjeta de circulación debe actualizarse a nombre del nuevo arrendatario.
Si esta actualización no se realiza, el vehículo permanece administrativamente vinculado al antiguo arrendatario. Para un particular, las consecuencias se limitan a multas mal dirigidas y complicaciones de seguro.
Para un empresario individual, la situación es más grave. La deducibilidad de los alquileres de leasing del beneficio imponible depende de la coherencia entre el contrato, el uso profesional declarado y los documentos administrativos del vehículo. Una tarjeta de circulación donde no aparece el nombre del explotador en C.3 debilita la justificación fiscal de los alquileres deducidos.
En caso de control, la administración fiscal puede reclasificar los alquileres como gastos no deducibles si el vínculo entre el vehículo y la actividad profesional no está claramente establecido. La tarjeta de circulación forma parte de los documentos justificativos examinados, al igual que el contrato de leasing y los registros de kilometraje.

Costo del cambio de titular tras la compra de leasing
El precio de la nueva tarjeta de circulación tras el ejercicio de la opción de compra depende de la potencia fiscal del vehículo y de la región de residencia del nuevo propietario. El impuesto regional (Y.1) varía de una región a otra y constituye el principal gasto.
Se añaden el impuesto de gestión y la tasa de envío. Para los vehículos considerados limpios, algunas regiones otorgan una exención total o parcial del impuesto regional, lo que reduce significativamente la factura.
En cambio, el simple cambio de arrendatario en C.3 (sin transferencia de propiedad) es gratuito cuando se realiza en el sitio de la ANTS. Esta distinción entre modificación de arrendatario y cambio de propietario se confunde con frecuencia.
La tarjeta de circulación en leasing sigue una lógica distinta a la de un vehículo comprado. Las casillas C.1 y C.3 distribuyen los roles entre propietario y usuario, cada modificación de situación (dirección, reanudación, compra) requiere un trámite específico. No actualizar la casilla C.3 durante una transferencia de contrato expone al arrendatario profesional a un riesgo fiscal directo sobre la deducibilidad de sus alquileres.